28 mar. 2011

Libre

Voy a dejarte ir
serás libre en un beso, un abrazo
y gozarás de una caricia bien intencionada.

¡Vete! ¡Imposible detenerte!
Unos labios te esperan pacientes,
medio abiertos dejando ver un suspiro.
Labios cafés y rosados
dulces y suaves como masmelos.

25 mar. 2011

Respiro

A Esdras Misas

Respiro...
El aire que entra en mis pulmones
detiene el impulso del llanto,
apacigua la presión en el pecho,
desenreda mis pensamientos
y abre paso a la palabra.

Es increible como una acción,
que en tiempos de calma es casi mecánica,
puede accionar tantos procesos internos...
Y todo culmina con una sonrisa.

Pero mis lagrimas
son corrientes de aguas
que corren río abajo, sin final.
Las nieves que lo alimentan
son perpetuas y perviven
por el influjo de la soledad,
de la angustia renovada,
de aquel miedo estimulado
por recuerdos nocturnos
de momentos felices...
¡malditos tiempos!

Y otra vez me encuentro
sumergido en la impotencia
y en el desespero estúpido
de aquel que sabe qué hacer
y no encuentra las fuerzas.
Camina a tientas
por un sendero oscuro
que no es más que una pesadilla absurda,
el tomo nº12 de su libro de autotorturas,
el desahogo conciente, que no es tal
puesto que una piedra se interpone
y te tragas todo!
¡maldita piedra!

Vuelvo a respirar
y toses precipitadamente
por el polvo de la piedra destruida
y la saliva te ayuda,
por eso tragas en abundancia.
Y la mirada va en busca
de aquello que no está cerca
incluso de aquello que es invisible
y luego como si lo hubieses encontrado,
como si hubiese aparecido de repente...
Vuelves a sonreir.

2 mar. 2011

Bien Inútil

¡Ay fama! No dejo de despreciarte
siempre has sido para mi un bien inútil,
cuando y más la decepción
no ha dejado de ser en mi vida
un estandarte.

No voy a dejar de escribir
aunque eso me conduzca a ti.
Es triste cuando el miedo a la muerte
no te deja vivir.

Recuerdo haber prometido,
no sé si a mí o a alguien más,
ante el repetitivo suceso
de ausencia de presentes
en una fecha "especial"
de luchar infatigable
con talento y esfuerzo
para recibir aquello de lo cual
me creí siempre merecedor
y compartir la dicha
de triunfos recibidos
con la presencia única
de soledad y Dios.

Mas ha pasado el tiempo
y aquel resentimiento
dejó ya de importar
y ante un mundo egoísta
y una vida mezquina
se abrió paso la idea
que aquel que gana siempre
es el que siempre pierde
un poquito de si.

Y no puedo explicarlo
pero ahora siendo malo
puedo brindar mejor
la bondad que hay en mi.
Mi condena se extingue
entre el dolor y la dicha
abarcando placeres de momentos furtivos
y de amores que sueñan con la inmortalidad.

Por eso vengan todos
a este valle desierto
a esta estera tendida
sobre un gran lodazal
donde las exclusiones
sólo son consecuencias
de reciprocidad.
...

DAMIAN BLANCO