26 nov. 2010

Más Allá De Lo Que Puedo Sentir

24 – 11 / 2010

Tus cabellos tienen el vuelo de una mariposa,
el aroma de los lirios,
el brillo de la luna.

Tus ojos entonan una canción al mirarme,
se vuelven dos luciérnagas en celo,
dos bóvedas que guardan el recuerdo de mi cuerpo desnudo.

Tu piel es suave y cálida como la arena del desierto,
lienzo sobre el cual dibujo mis caricias,
testigo mudo de una pasión avasallante.

La avalancha de mi deseo desbordada
va inundando la geografía de tu cuerpo,
brotan flores multicolores en tu pecho
y soy abeja, cigarrón y colibrí.

Tu voz es un anzuelo para mis escurridizos oídos,
los hilos musicales de mi crisálida,
invitación, bienvenida, atención y temporal despedida.

Tus pensamientos son mi morada de ensueño,
la tierra prometida, el paraíso, el Edén.
La vibración eterna de secuencias perfectas
en donde se consuma un susurro de Dios.

DAMIAN BLANCO

17 nov. 2010

Sin Rencores

Domingo 10-06/2007

Siento como una fuerza se apodera de mi,
más bien brota y recorre cada espacio de mi alma
y mi cuerpo se tensiona, suda;
mi rostro toma un mal aspecto;
no entiendo, no entiendo nada de lo que me dicen,
en realidad no quiero escuchar a nadie...
¡Púdranse todos! ¡Húndanse en su mierda!
¡Háganlo por si solos por favor!
No me obliguen... ¡no por favor!
¡No lo hagas!
¡No me mires!
¡Me fastidia que lo hagas!

¡Fuego!
una llamarada consume mi bondad,
¡No! ¡No quiero ser bueno!
¡Necesito mi espacio!
¡Soledad! ¡Te deseo!
Deseo acariciarte, besarte,
venirme dentro de ti,
ámame, se mi compañera,
¡No me dejes solo, soledad!

DAMIAN BLANCO

16 nov. 2010

Basta de Juegos

No, en realidad no me siento orgulloso
de haber herido tu orgullo.
Porque al herirte a ti
también yo salí lastimado.
Si, es cierto que puedo ser frío,
que me toques y no sentir nada;
es que quiero enseñarte,
dicen por ahí
que letra con sangre entra
y ésta sale de mi,
de una herida que he abierto
para demostrarte que si me interesas
y dejes la desconfianza
que yo no quiero y he luchado conmigo mismo
para no jugar contigo.

He sido paciente y puedo serlo más
pues reconozco y deseo lo que hay al final;
pero no lo alargues tanto,
no hasta el límite.
Prueba el límite de lo que puedo dar
y no de lo que puedo soportar,
pues tengo muchas cosas que ofrecer
que están reservadas para...
quien las quiera tomar;
yo he decidido abrirte la puerta,
muy a pesar de mi,
porque tengo miedo
y el miedo se transforma en rabia
y me vuelvo ciego
y el amor también lo es...

En conclusión...
yo soy un tonto buscando explicaciones
a algo que no lo tiene
sino que hay que vivirlo
y no lo hemos hecho...
por tu desconfianza
y por mi impaciencia.

Dejemos de jugar
y hablemos de una vez por todas en serio.

14 nov. 2010

El Ideal

Un paisaje ideal...
Tu rostro frente al mío,
tus cabellos de serpentinas cubriéndolo,
tus ojos chiquititos y obsesivos mirándome,
tan cerca que puedo olfatearte.

Un placer ideal...
Besar tus labios
delgados y rosados,
que nuestras lenguas se unan
en una danza frenética
al compás de nuestros deseos
y las manos inquietas.

Un éxtasis ideal...
Te lo digo al oído.

Un final ideal...
Tu cabeza recostada en mi pecho,
tus cabellos esparcidos hasta mis hombros,
tu mano jugueteando en mi abdomen,
tus labios dando paso al descanso con un último beso.

DAMIAN BLANCO

13 nov. 2010

Con y Sin...

05-06/2010

Hemos llegado hasta aquí,
después de tanto esfuerzo,
después de tanta pena.
De nuestra lucha brotan frutos de placer consumado.

La satisfacción no es cosa de una sola noche,
el exito depende de la constante tiempo,
de la variable ganas
sumada al talento.

He aquí que yo estoy
con todo el talento a tu disposición,
con las ganas en justa medida
y con suficiente tiempo para demostrarlo.

He soportado tus dudas, tus prejuicios,
tu inconstancia y tu indeferencia,
has llevado mi espíritu a elevarse a niveles superiores
para poder entenderte.
-06-06/2010
He logrado ponerle fin
a mi odio, a mi ira, a mi rencor,
a mis decepciones, a mi furia incontrolable
sólo para hacer brotar
siquiera un poco de amor de tu alma.

Esto no es una serie de reclamos
tampoco los lamentos de un arrepentido.
Es mi defensa ante tu ausencia,
ante tu distancia.
En ocasiones se vuelve también
la segunda motivación para no abandonar esta lucha.
Son mis argumentos
para no desilusionarme.
Es mi carta de presentación
ante tu proovedor de sentimientos.

Soy un atrevido al colocar en tus manos
la mitad de mi felicidad
y un maldito* por depositar mi confianza en ti
pero y qué podía hacer si desde un principio sabía lo que quería de ti,
proyecté mi futuro contigo a mi lado y comencé a creer de nuevo en mi,
en que podía lograr muchas cosas, nada de lo que imaginé era inalcanzable,
todo paso a paso podía lograrlo sólo si estabas junto a mi.
Todo lo veía fácil, no por románticismo, sino porque mi talento sumado al tuyo
era capaz de alcanzar cualquier objetivo propuesto. Sabía...
que no faltarían las dificultades, que afrontaríamos muchos retos
tanto internos como externos, lo sabía más por mi que por ti.

Tú llegaste a ocupar el puesto que te merecías en mi vida
y despertaste tantos sentimientos en mi, de una manera tan rápida,
porque te ví como la mujer que siempre quize tener a mi lado
y si aún siento "cosas" es porque a pesar de todo sigo creyendo que es así.

¡La amo! y la espero aunque cada día que pase sin usted
tenga que morir y resucitar al día siguiente
con nuevas esperanzas, con nuevas ilusiones, con nuevos propósitos,
con más ganas de tenerla cerca, con más deseos de penetrar en su piel,
con más fuerza para soportarle sus dudas,
con más espíritu para perdonarle sus prejuicios sin dejar de ser yo,
sin máscaras, sin hipocresías, sin mentiras, sin rencores, sin reclamos;
con todo el orgullo que siento cuando estoy contigo,
con toda la admiración que le tengo,
con todo el amor que guardo en mi alma.

*"Así ha dicho Jehova: Maldito el varon que confía en el hombre..." Jeremías 17:5

Bienvenido 2010

Son las 4:21 de la madrugada del 1º de enero de 2010 y a diferencia de muchos no estoy en mi casa durmiendo ni en una fiesta ni en discoteca ni borracho.
Estoy sentado en la muralla frente a la casa de García Márquez gracias a que la gente pudiente de este país ocuparon todo el espacio de muralla ubicado en parte trasera del Hotel Santa Clara, además que sus carros ocupan zonas verdes en la Av. Santander mientras unos verdecitos se los cuidan... lo que se puede hacer con un poco de dinero.

Mientras escribo, una chica utiliza el monumento a los Alcatraces como su baño privado y luego se retira tan campante como quien fue sólo a echar un viztazo al mar.
Estoy aquí solo no porque quiera, aunque lo estoy disfrutando, sino porque hay gente falsa que promete y no cumple, que putean sus noches y de paso quieren putearle la de uno.

Afortunadamente hoy los homosexuales parecen estar en otro lado, me da coraje el hecho de no poder salir a caminar de noche por el centro o por la playa sin encontrarse a un depravado que cree que estoy ahí por la misma razón que él.
Si alguien se ofende con lo que escribo NO ME IMPORTA, todos los días tengo que ver o lidiar con cosas que me ofenden y nadie pide disculpas por ello.

Ojalá todo fuera tan hermoso como el camino plateado que traza la luna sobre el mar.
Ojalá todo fuese tan relajante como la fría brisa que viene del océano.
Ojalá todo brillara con el mismo fulgor de la luna.

Seguiré aquí sentado no sé hasta qué hora, mientras los ricos pasan vestidos de blanco, con pantalon y guayabera y las mujeres luciendo sus joyas y sus bolsos caros.
Estaré aquí hasta que el sol venga a fastidiarme, hasta que se acabe la música.

Después de eso me iré pero no a mi casa sino a un lugar donde pueda estar sin preocuparme por nada.

DAMIAN BLANCO

10 nov. 2010

XXIX(Sacerdote)

Del libro Divagaciones

Soy el sacerdote que tiene el poder
de traer las maldiciones de los dioses
a los pobres inmortales
que buscan afanosamente la imposible felicidad...
Soy el profeta que tiene la palabra de tormento.

DAMIAN BLANCO

9 nov. 2010

Coces Contra El Aguijón

Tengo la cabeza destrozada
de tanto estrellarme contra tu verdad,
una verdad que no entiendo,
que se aleja de mi
por un camino eterno que despierta mis miedos.

Sólo entiendo que no debo seguir
pero tampoco sé o mejor, no quiero devolverme.
Qué hay detrás de aquella pared blanca
quiero saber.
Quiero inundar mi mente de pensamientos ancestrales
de maravillas inimaginables,
de cosas grandes y ocultas
pero quiero seguir adelante.

Ahí quizás este mi mal
un perverso y zocato orgullo,
una ansiedad curiosa,
una intermitente voluntad
y el miedo a la eternidad.

1 nov. 2010

XXVIII

Del libro Divagaciones

¡Qué puedes tú añadir a mi tristeza!
La mierda ya no es huésped sino anfitrión de mi mente...
¿Quién te dio la autoridad?
¿De dónde te surgió el valor?
Aquí todo es oscuro... ¡me fastidia tu color!
Aquí todo es aroma de incienso... ¡marcha con tu puto olor!

DAMIAN BLANCO