24 jul. 2010

Camino Plateado

Ella se sienta sola, frente al mar,
dice que le transmite paz
pero a quien puede, un mar negro
y un horizonte oscuro
ofrecerle tranquilidad.

Pasan las horas y ella permanece allí
como si fuese uno de los cañones en la muralla
y divisara algún enemigo en alta mar
dispuesta a derribar a barcos invasores
dejándolos en el abismo del olvido.

Nadie sabe en qué o en quién pensará,
el silencio absorbió todos sus gestos,
un corazón palpitante en un cuerpo inanimado,
vive pero sólo ella sabe que es así.

Viene a ser entonces como un caballo de Troya
en cuyo interior un sin fin de pensamientos
disputan excitados su derecho a salir
y volverse inmortales en unas palabras
y semidioses en un verso.

Ella espera paciente
en algún momento se alinearán,
la luna en lo alto es la estrella que guía
con rumbo hacia el horizonte oscuro,
por un camino plateado,
donde poesía y Ella se encontrarán.

Maletas Llenas (Incompleta)

Vuelvo a desempacar maletas
de un viaje que no se dió.
Vuelvo a ser yo,
con mis ilusiones totalmente evaporadas
bajo el rayo implacable de la decepción.

El espíritu y las buenas costumbres
volvieron a traicionarme
dejándome una sensación de estupidez e impotencia
y un cultivo de promesas desechables
que ante el menor deseo se romperán.

El empeño puesto en la idea
suele ser superior al que le doy a la resolución
y el resultado son maletas llenas
que nunca abandonan la casa.

Y mi boca se calla
pero en mi mente estallán voces críticas,
remordimientos, resentimientos,
ira, frustración, temor
y una estera calcinante bajo mis pies
en un laberinto infinito
decorado con millares de rostros grotescos
en una noche donde no llega
de la luna su resplandor.