5 feb. 2007

Ironía.

2001
Si yo elevara mi canto a los mares,
Si yo bajara mi poesía a los cielos,
Si yo pidiera al sol que no brillase,
Si yo pidiera a los niños que sean viejos.

Si la aurora fuera obscura e incipiente
Y la noche fuera clara y animada.
Sería color turquí el sol naciente
Y la luna amarilla naranjada.

Sino puedo correr ante un peligro inminente,
Sino puedo verlo aún teniéndolo en frente;
A veces escucho una voz que me dice: ¡Detente!
Más yo sigo adelante para ver que se siente.

Si trato de darle vida a un ser que ya esta inerte
Y si en mí está el poder pero no puedo tenerte,
Mirarte a ti, será ver la misma muerte
Más yo espero no correr con esa suerte…

Si alguna vez el sol decide no salir
Ten por seguro que no saldrá jamás,
Porque las decisiones no las toma él
Sino su creador.

Si alguna vez yo decido no amarte más
Ten por seguro que no lo haré,
Porque las decisiones del amor no las tomo yo,
Sino el alma y el corazón.


A veces las cosas pasan sin ninguna explicación
Por más que uno intenta no encuentra la razón.

No se como suceden
Estas cosas en mi alma.
Ni de donde proceden,
Me hacen perder la calma.

Pero si eres paciente
Trataré de explicar;
Buscare en mi inconsciente
A ver si puedo hallar
Una respuesta a lo que siento
Por ti en este momento.